Tener una piscina protegida durante todo el año es tan importante como brindarle un mantenimiento adecuado. No basta con la limpieza, también hay que protegerla de las inclemencias del tiempo.

Ya sea en verano o en cualquier otra época del año, los fenómenos climáticos como vientos, lluvia, granizo, tormentas o bajas temperaturas pueden causar problemas y dañar nuestra piscina. Por eso debemos incrementar sus cuidados cuando llega el mal tiempo o empieza el otoño.

¿Por qué debemos tener la piscina protegida?

Cuando no se tiene la piscina protegida las complicaciones y gastos pueden ser significativos. Esto se debe a la contaminación que por diferentes factores puede tener la piscina.  

Aun en las épocas de temperaturas cálidas y agradables, cuando los jardines están florecientes la suciedad está presente. Y uno de los principales agentes que contribuye a contaminar las piscinas es el viento, por la suciedad que arrastra a su paso.

Además, cuando llueve y hace viento, es cuando mayor cantidad de desechos vegetales y contaminantes son trasladados a la piscina. Esto se suma al desequilibrio producido en el pH del agua como consecuencia de la acidez de la cantidad de agua de lluvia caída.

Este desequilibrio en el pH y los elementos contaminantes incorporados pueden hacer que el agua cristalina de la piscina se vuelva desagradable, oscura o verde.

También es muy posible que, debido a la suciedad, se presenten problemas de obstrucción en el sistema de filtración; los cuales, si no se atienden a tiempo, pueden dañar severamente el equipo.

Una piscina protegida: Prevenir es mejor que arreglar los daños

Cubrir una piscina es la mejor forma de protegerla de las inclemencias del tiempo, y una excelente opción para prevenir los daños causados por la lluvia y otros fenómenos atmosféricos.

Desde un simple desequilibrio del pH del agua hasta el deterioro del sistema, los riesgos de daño por las inclemencias del tiempo para la piscina pueden ser numerosos y costosos, inclusive en escasos minutos; lo que incrementa los gastos extras por mantenimiento y reparación.

Por esta razón, instalar cubiertas para piscina es una inversión justificada. Puesto que, a partir de su instalación estará la piscina protegida y el ahorro de esfuerzo, tiempo y dinero en su mantenimiento será evidente.

¿Cuáles son los sistemas para cubrir las piscinas?

La elección e instalación de un sistema de protección para tapar la piscina es un proceso sencillo en el que se debe de tener en cuenta sus características, su ubicación geográfica y la situación climática presente en el lugar durante todo el año.

Existe una diversidad de sistemas de protección de piscinas. Su variedad va desde la sencilla lona hasta cobertores automáticos con características particulares, que además contribuyen de forma eficiente con la climatización de la piscina.

Además, es recomendable buscar asesoría profesional, que contribuya con su experiencia a escoger la mejor cubierta para tu piscina. En tal sentido y con el propósito de facilitar la elección, a continuación te describimos algunos cobertores de piscina:

Lonas

Estos cobertores son la solución más barata para tapar la piscina. Existen varios tipos: red, barra o burbuja. Se pueden adaptar a un carrete si tiene ojales en su extremo, para facilitar su uso:

  • Lona de red: Es muy resistente y reforzada con correas cosidas. Es posible usarla tanto en verano como en invierno. Aunque protege la piscina de elementos arrastrados por el viento, deja pasar la lluvia y la luz, lo que hace necesario cuidar la calidad del agua.
  • Lona de barra: Está elaborada con PVC, impermeable y reforzada con barras de aluminio. Es muy resistente y puede proteger la piscina todo el año.
  • Lona de burbujas: Es una cubierta isotérmica, pero no se puede utilizar como cubierta de seguridad.

Manta isotérmica

Está diseñada para mantener la temperatura de la piscina. Muy útil si la piscina es climatizada o si se dispone de bastante luz solar para incrementar la temperatura del agua.

Cubierta de invernada

Diseñada para tener la piscina protegida durante el invierno. Es muy pesada, alcanza más de 500 g/m², lo que impide su manipulación frecuente.

Manta de cuatro estaciones

Creada con materiales resistentes para proteger la piscina todo el año. Mantiene la temperatura del agua climatizada.

Cubierta de barra

Elaborada con PVC, madera o policarbonato, la persiana enrollable es resistente a la corrosión y a los rayos UV.  Puede soportar una carga de hasta 100 kg. Con enrollado manual o automático, proporciona una protección más estética y duradera para tu piscina. Es una manta de seguridad, invernada e isotérmica.

Cubierta plataforma móvil

Es una cubierta más sofisticada que consiste en una plataforma montada sobre un sistema de rieles y cuenta con un sistema de seguridad por bloqueo. Además de tapar la piscina, este cobertor permite utilizar el espacio de la misma a modo de terraza.

Piscina bien protegida para disfrutar por mucho tiempo

Tener la piscina protegida todo el año con el cobertor adecuado y darle el mantenimiento correcto durante cada época es garantía de que la estructura de la piscina y sus sistemas permanecerán en buen estado.

De esta forma puedes disfrutar de la piscina durante mucho tiempo y con la tranquilidad de no tener que realizar gastos extras en su mantenimiento o reparación.

Descubre más consejos para mantener tu piscina protegida y siempre a punto

Como hemos mencionado a lo largo de este artículo, son muchos los problemas que pueden surgir por no tener la piscina protegida, como el agua verde. Si quieres conocer más consejos para tener tu piscina a punto, estás en el lugar adecuado. ¡Visita nuestro blog y descubre muchas más recomendaciones útiles!